jueves, 6 de mayo de 2010


Hermoso pueblo llamado San Clemente de La Mancha, y hermosa vista ésta del mismo desde uno de los ventanales de la Torre Vieja.
La lluvia no nos abandonó durante toda la jornada, pero mereció la pena la visita. Todo fue vivido con intensidad. Gracias a todos, pero especialmente a Amelia, con quien compartimos momentos muy agradables.

jueves, 22 de abril de 2010

Siguiente etapa... SAN CLEMENTE.




Rutba se pone en marcha de nuevo en un sábado infernal, pleno de lluvia, aguanieve y frío, mucho frío, como casi todos por otra parte durante este curso. Nuestro destino es en esta ocasión San Clemente, uno de los pueblos monumentales de la comarca; lugar de trabajo de Mercedes durante algunos años, quien nos ha convencido de las bondades artísticas y gastronómicas del sitio...


Nos recibe Amelia, profesora de Historia del Arte del IES, entusiasta conocedora de su tierra, quien hará de amabilísima cicerone durante toda la jornada. Lleva un apropiado gorrito para el tiempo y no tarda en sugerirnos que no hemos elegido el mejor día para la visita; las nubes no descubren el rojizo fuego de la piedra caliza local y la neblina no deja apreciar los primorosos detalles de su labra.


Empezamos, claro está, por el principio, encapuchados unos y refugiados los demás bajo unos pocos paraguas en la Plaza Mayor. Allí se sitúa el espléndido Ayuntamiento del siglo XVI (hoy sede de la Fundación Antonio Pérez y de una excepcional colección de grabados) que Amelia nos describe con artesana minuciosidad. Huele a Vandelvira por los cuatro polos, los de una de las plazas renacentistas más bellas de La Mancha, con el permiso de la patria chica del serrano cantero. Maldecimos nuestra suerte, que no nos deja disfrutar el momento por nisesabe cuantas veces. Alguién recuerda la primera salida: el acueducto de Albatana y la nieve, la comida en Chinchilla y las tardes en cueva... Aparecen las primeras sonrisas; la cosa promete; Rutba resiste y el que resiste gana.


Como replicantes mendigando la razón de vivir, recorremos chorreando la plaza y su apéndice llamado de la iglesia; nos detenemos en el Arco romano -que es bien barroco-, en el Pósito (antigua carnicería clasicista) y en la magnífica portada flamígera de la epístola. Al fondo, la antigua Casa de la Inquisición; allí está bien.


Las explicaciones se aceleran en búsqueda de un cobijo que llega en la Torre Vieja. En su interior nos sorprende un coqueto museo etnográfico, las inmejorables vistas desde su azotea y sendos modillones de rollo en una de las ventanas geminadas que delata su origen gótico. Por frente, la elegante fachada del palacio del Marqués de Valdeguerrero, uno más de los ilustres títulos con los que cuenta la villa.


Ha parado de llover y es momento de regresar al Antiguo Ayuntamiento para disfrutar de la colección de grabados de Antonio Pérez. Unas didácticas explicaciones sobre el museo y las técnicas de grabado -Marcedes se llama también nuestra anfitriona- nos ponen en antecedente de este islote de modernidad en medio del páramo. Ahora Mateo está en su salsa y explica con la sencillez del niño lo que para los demás es teoría de fractales. Reparamos en las bellísimas molduras de los vanos que luego veremos repetidas en la iglesia. Me conmueve la obra gráfica de Guilleme Corneille, fundador con Karel Appel del grupo Cobra, y una exposición de fotografía de Isabel Tallos -Check In- me reconcilia con el Hyde viajero... La logia consistorial es definitivamente perfecta y la perspectiva del testero plano de Santiago tiene aquí su mejor instantánea.


Callejeamos para ver una fachada conopial que Amelia nos dice trasladada de su primera ubicación y la original Casa de los Picos, decorada con armónicos diamantes renacientes que hiciese populares Biagio Rossetti en Ferrara o el último Juan Guas en el Infantado. También los hay en Albacete, y como éstos parecen de un estilo senil que me encanta. En la esquina palaciega Amelia nos descubre el secreto de las cruces de San Clemente, otro más, devocional y popular. Es hora de comer, pantagruélicamente, para reponer fuerzas. La tarde nos espera plena.


A la salida de la fonda más sorpresas, de nuevo la lluvia, y con fuerza. Nos refugia ahora la parroquial de Santiago Apostol, de interior sereno, en la transición al renacimiento, con columnas de orden jónico de las mejores del estilo en muchos kilómetros a la redonda. Otra vez planea la cincelada sombra de Vandelvira. La visita contempla subir a las inconclusas torres y al trasdós de las bóvedas por una escalera de bástago que provoca recelos y entusiasma a la chiquillería. La nueva armadura de madera es digna de alarifes mudéjares y sorprende a todos. Recorremos en silencio prolongado nuestro particular olimpo.


Tras el aterrizaje, Amelia nos habla de la cruz isabelina del humilladero, que hoy se conserva en una de las capillas de la parroquial. Otra obra de arte extraordinaria. Mateo está inquieto y no puedo quedarme más. Me pierdo la ermita de San Roque que veo a través de las palabras de Paloma y Mercedes. Paco ha sido, como otras veces, nuestro reporter; espero impaciente sus imágenes...




PD. Agradecer a Amelia su enorme paciencia y amabilidad, y el haber compartido con nosotros su sabiduría. También a la fundación Antonio Pérez por el trato dispensado a nuestro grupo.



jueves, 4 de marzo de 2010

RUTBA DE NUEVO EN RUTA

2010 nos lo está poniendo más difícil que 2009 pero, después de nieves, trabajos y obstáculos varios, el seis de febrero, finalmente, Rutba se pone de nuevo en marcha con algunas bajas y un alta: Sara. El destino esta vez es la ribera del Júcar.
Nos reunimos en la Universidad y en dos coches emprendemos adormilados el camino hasta Villa de Ves.
PASO UNO: ERMITA DEL CRISTO DE LA VIDA
Paramos en el único bar del pueblo para tomar un café y pedir prestada la llave que abre la ermita del Cristo de la Vida, nuestra primera meta. Un camino serpenteante e inclinado nos lleva hasta ella y desde allí vemos el valle, un agujero verde y profundo en la recta manchega. Silba el viento fuerte de febrero: apropiada banda sonora para una estampa tan romántica.
Manuel nos descubre el retablo renacentista, la grisalla, alguna restauración dudosa y entre risa y risa aprendemos un poco más de Historia del Arte. Gracias también a Paloma, que nos desvela el secreto para comprender y comentar una obra: a partir de ahora, todos intentaremos estar “apercibidos” para identificar su “quid”.
Al abrigo de un contrafuerte y a la vista del valle tomamos un tentempié antes de seguir.
SEGUNDO PASO: ALCALÁ DEL JÚCAR
Con el coche llegamos al castillo y allí lo dejamos para desenrollar el pueblo hasta el río: caminamos por calles estrechas y sinuosas y descendemos a la carrera y de la mano el último tramo. Desde abajo admiramos la belleza del entorno, del pueblo tallado en la montaña. Caminamos por la orilla del río y regresamos al coche con menos energía de la que demostramos en el ascenso. La siguiente parada será Jorquera.
TERCER PASO: JORQUERA
Una muralla almohade es la razón que nos lleva hasta aquí. A pesar de la pared de frontón que decora una parte, muestra de un presente irrespetuoso y necio, aparece como robusta huella de un pasado muy lejano. Manuel nos muestra la técnica constructiva árabe, caminamos por los alrededores, discutimos sobre la corrección de expresiones populares y emprendemos de nuevo la marcha.
ÚLTIMA PARADA: VALDEGANGA
Para culminar la excursión, nos reunimos en torno a un riquísimo arroz a banda y planeamos más y más viajes para la primavera. Nos alegramos de que Rutba siga en ruta.

martes, 23 de febrero de 2010

Historia y agua




Unas imágenes de los puentes sobre el río Mundo en Isso, fechados en la zona tradicionalmente hacia la época romana, pero muy probablemente reformados en el siglo XVIII. La fuerza del agua arremete contra estas construcciones formando remolinos y ondas con espuma, desgastando y moldeando literalmente la historia contenida en ellos. Agua a borbotones, frescor, historia y un paisaje incomparable para un lugar de gran belleza para los sentidos.

martes, 2 de febrero de 2010

1310-2010: 700 años de la concesión del término a La Roda

El 12 de Enero de 1310, en Villarejo de Fuentes, el infante D. Juan Manuel, hermano de Alfonso X "El Sabio", concede término a la aldea de La Roda, segregándola de la villa de Alarcón;cuyas tropas habían establecido ,la centuria anterior, un puesto de vigilancia y peaje de la robda; al mando del alcaide dependiente de aquella villa, reconstruyendo el castillejo musulmán. Este hecho, de suma importancia para los rodenses, forma parte de un proceso repoblador que,en un principio,va destinado a asegurar las poblaciones de los núcleos mayores y más estables(Alarcón, Alcaraz, Chinchilla,...); para ,posteriormente, organizar el espacio en grandes divisiones concejiles,capaces de rechazar y responder las "razzias" musulmanas,durante la Reconquista. (Pretel Marín,A."D. Juan Manuel señor de la llanura",I.E.A.) El dato más antiguo que tenemos de La Roda, creemos que se remonta a Abril de 1240,obtenido a través de una fuente indirecta(P. Ortega). En una donación de heredades de Alarcón y Valera, entre los testigos del acto notarial,figura Ferrandez ¿o Johan Gonzalvez?, "senior" en Roda.El cual debía ser el alcaide designado por el concejo de Alarcón, para el inminente ataque a la alquería de Albacete, que cae en 1241;Chinchilla lo hará al año siguiente. La Roda fue entregada ,junto a otros lugares, a D. Juan Manuel, en compensación por las pérdidas del tratado de Torrellas-Elche(1305); pasando a incorporarse al Señorío de Villena, titularidad del Infante.Este señorío tiene un doble origen histórico; por un lado, las poblaciones de la Tierra de Jorquera, Hellín, Ves, Tobarra, Almansa, Yecla ,Sax y Villena; habían pertenecido a su padre el infante Don Manuel, en el Siglo XIII, por ello se le denominó "Tierra de Don Manuel". El sector norte, la Tierra de Alarcón e Iniesta, perteneció a realengo durante los siglos XII y XIII. (Pretel Marín,A.; "Conquista y primeros intentos de repoblación del territorio albacetense",I.E.A.) Debido a las difíciles condiciones de atracción y fijación de población, en tierras de frontera; en un documento fechado en Montalbanejo el 12 de Julio de 1319, D. Juan Manuel exime a los habitantes de La Roda, de la obligación de pagar cualquier tipo de pecho señorial (servicio, fonsadera, pedido, yantar, etc.). Nuestro pueblo, además de ser paso obligado desde Murcia y Valencia hacia Castilla, era punto limítrofe entre los obispados de Cuenca y Cartagena, y, el arzobispado de Toledo.Esta ubicación estratégica, provocó un conflicto entre Cuenca y Cartagena, referenciándose que, en documento de archivo,La Roda, siendo aldea de Alarcón, tenía parroquia propia, ya, antes de 1322, fecha del citado documento.El hecho de que siguiera siendo aldea, demuestra el escaso éxito repoblador. Las correrías de los musulmanes y la rebelión de D. Juan M. frente a los realistas(1327-1329)paralizaron los intentos de repoblación. Reanudados por la efímera paz de 1334 y 1335. Así, en Albacete, el 13 de Febrero de 1334, D. Juan M. concede al concejo de La Roda el "fuero de leyes".Un corpus jurídico más oligárquico, favorable a los pecheros, que sienta las bases organizativas del concejo bajomedieval castellano, afirmando el sistema de elección interna para los oficios, entre las familias de posteros. Quedando la población más sujeta a la autoridad señorial, pero sin perder las franquicias fiscales, otorgadas en 1319. Posteriormente, D. Juan M. concedió como incentivo para repoblar, la exención o reducción del diezmo. (Enrique Íñiguez Rodríguez. Wikipedia) Sin embargo, en 1337, el señor , mermaría el territorio rodense con la segregación de la puebla de La Gineta. Además, en sus últimas voluntades- fallece en 1348-, ordenaba la venta de La Roda y otras poblaciones, para hacer frente a los gastos de testamentaría. Tal venta, no se llevó a cabo, ya que , el 12 de Junio de 1350, en Sevilla, su hijo y sucesor, Don Fernando Manuel, confirma, a instancias de Juan López del Castillo( comisionado por el concejo de La Roda), los tres privilegios anteriores otorgados por su progenitor. En este documento, se menciona por vez primera, la expresión "mi villa de La Roda", confirmando una situación "de facto", que no estaba avalada por ningún título de villazgo, pero que habría nacido, virtualmente ,con la concesión de término en Enero de 1310. Hace setecientos años, de la mano del Infante Don Juan Manuel, en medio de enormes dificultades, derivadas del proceso de Reconquista y repoblación, por un lado ,y, las guerras entre reyes y nobles ,por otro; en el corazón de La Mancha, La Roda echó a andar en el tiempo, comenzando a forjar, así, su identidad y su futuro. Nota de autor: La información recopilada en este artículo, procede de los trabajos de reputados especialistas como Aurelio Pretel, Carlos Ayllón, Miguel Rodríguez, Pedro J. García , Enrique Íñiguez y José L. Pastor.

sábado, 16 de enero de 2010

Ternura prehistórica o el valor de lo cotidiano.


Dos de las características más interesantes de la pintura levantina, que la distinguen de las manifestaciones paleolíticas, son la presencia indisimulada de la figura humana como protagonista de muchos de los murales rupestres y el carácter narrativo que estos adquieren. Las composiciones en las que aparece el hombre como elemento intencional son muy variadas y permiten conocer algunos aspectos del modo de vida de la época e incluso la ubicación cronológica de estas pinturas, situadas en el umbral de lo neolítico e incluso más allá.
La caza es la actividad más representada, pero también aparecen escenas de lucha entre distintos bandos, ejecuciones y motivos rituales. Menos numerosas, pero tanto o más interesantes, son las imágenes de la vida cotidiana: recolección de productos silvestres, partos y situaciones familiares. Estas últimas resultan muy atractivas para el análisis de este tipo de comunidades. Las figuras -una de ellas vestida con falda- que se dan la mano en el Abrigo Grande de Minateda (en la imagen) son fiel reflejo de la complejidad de las relaciones sociales que ofrecen las comunidades pospaleolíticas superando una mera dimensión tribal; es además uno de los primeros -y bellísimo- retratos de familia o amistad en la historia, prehistórica, del arte.

miércoles, 13 de enero de 2010

La Nudista helada


Los recientes temporales de frío y nieve -qué lejos están los tiempos en que nos quejábamos del calor de noviembre- han dejado en nuestras calles, amén de algún catarro en el mejor de los casos y más de un fractura por besar el hielo, estampas tan pintorescas como ésta. La Nudista, el vaciado de Arturo Martínez que desde hace unos años nos recibe en el bulevar de La Libertad, tocada y vestida con manto de armiño, nos invita a compartir su delicioso "chambi". Ya vendrán tiempos mejores y para entonces quizá estos no sean tan malos...

lunes, 23 de noviembre de 2009

Las pinturas rupestres de Minateda














Las pinturas rupestres de Minateda se encuentran ubicadas en un refugio que domina el valle del arroyo de Tobarra y frente al famoso tolmo de Minateda, donde en la actualidad encontramos restos desde época íbera hasta el dominio musulmán.

Las pinturas fueron descubiertas en 1914 por Juan Jiménez Llamas, un buscador de arte rupestre que trabajaba para Henri Breuil, el mayor estudioso de este arte a principios del siglo XX, causando gran impresión tanto por la cantidad de figuras, como por la variedad temática y la diversidad estilística.














Las pinturas se han fechado de una manera amplia entre el inicio del Neolítico hasta llegar comienzos de la Edad del Hierro, por lo que nos movemos en un lapso de tiempo aproximado que va desde el año 6.000 hasta el año 1.000 antes de nuestra Era.

En ellas, se puede apreciar tanto la representación de estilo levantino naturalista, con escenas de caza o representaciones de animales de muy buena calidad, como el estilo esquemático, más geométrico y lineal, en su versión macroesquemática como microesquemática.


















La pintura levantina se caracteriza por aparecer generalmente en abrigos al aire libre o covachas, ciñéndose a la técnica pictórica y abandonando el grabado. Al contrario que ocurre en la escuela hispanofrancesa (Altamira,…) el hombre tiene una gran importancia en la representación, teniendo las escenas un carácter narrativo.














Las figuras se plantean como siluetas planas y sin volumen, perfiladas con trazos finos y rellenas de un único color. La plasmación de animales es naturalista, aunque no detalla órganos ni partes concretas, mientras que la figura humana contrasta por su tendencia a la estilización.

El lugar en que se localizan, orientado al este, por donde sale el sol, nos informa de sus intereses de tipo religioso y cultural. Además el total dominio del valle desde la posición en que se encuentra el refugió no hace incidir en la idea del carácter propiciatorio de las pinturas rupestres.














El friso de Minateda no está completamente restaurado lo que nos permite reflexionar sobre lo delicados que son estos restos y las graves consecuencias que pueden tener nuestras acciones para la conservación de este legado.

Además de todo lo mencionado este abrigo se encuentra a muy poca distancia del nombrado tolmo de Minateda, completando la oferta de este parque arqueológico que, de este modo, abarca un abanico que se inicia en el neolítico con las pinturas rupestres y se cierra con los restos pertenecientes a la dominación musulmana.

domingo, 8 de noviembre de 2009


En el marco de las Jornadas Europeas de Patrimonio, el Museo municipal de La Roda celebra unas jornadas de puertas abiertas durante el fin de semana del 7 y 8 de noviembre.

El Museo, que se nutre esencialmente de la colección Antonio Martínez, se ubica en los sótanos de la Casa de la Cultura y presenta una interesante y variada muestra de objetos de arte religioso, mobiliario tradicional, cerámica, metalistería, etnografía, testimonios rodenses y una colección de dibujos del pintor barrajeño Benjamín Palencia, amigo personal de los hermanos Martínez.

Actualmente se está procediendo al inventario y catalogación de las piezas que lo componen, de cara a un nuevo montaje previsto para principios de 2010 y para favorecer su puesta en valor ante la sociedad rodense y quienes nos visitan.
IMAGEN: dibujo de Benjamín Palencia, perteneciente a la colección del Museo municipal. 1966.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

¡NUEVO CURSO!

Tras el siempre duro -y no por conocido menor- inicio de curso, reiniciamos las actividades de nuestro grupo. El esfuerzo del año pasado, recompensado con la sensación personal del trabajo bien hecho y el gratificante reconocimiento de nuestros compañeros, nos mueve a retomar esta tarea allá donde la dejamos: en el conocimiento, puesta en valor y divulgación del Patrimonio cultural más próximo. La empresa es árdua; los medios, aquellos que nos proporciona nuestro interés por los nuevos procedimientos eductivos; el entusiamo, intacto. Rutba sigue...